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Argentina | 16-09-2020

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Nuevo cepo al dólar: ¿La Argentina profundizará su atraso tecnológico?   
Ninguno de los problemas de la Argentina son consecuencia de más o menos, peor o mejor tecnología sino de sus fracasos políticos y económicos
IProfesional ( Argentina )
Por Cesar Dergarabedian
Las restricciones cambiarias anunciadas el martes por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) renuevan las luces de alarma sobre el atraso tecnológico de la Argentina.

Una de las consecuencias de las recurrentes crisis económicas de la Argentina, con sus crónicas devaluaciones y altos índices inflacionarios, es la gran dificultad para planificar la necesaria actualización de su infraestructura tecnológica, entre ellos el hardware, el software y las redes de comunicación.

Este atraso tecnológico, que no es parejo y que puede ser mayor o menor según la actividad e incluso la región geográfica, podría profundizarse en los próximos años si persiste la recesión y la inflación, además de los cambios en la legislación referida a las telecomunicaciones y los relacionados a la economía del conocimiento.

El panorama es variado porque están las "fintech", las "startups" nativas digitales y también aquellas empresas que emprendieron con fuerza el rumbo de digitalizar su negocio. En este tipo de organizaciones muchas veces se encuentra con el uso de inteligencia artificial, tecnologías de automatización (ej.: RPA), big data y analíticas, y soluciones móviles, muchas veces apalancadas en el uso de la nube pública, con el beneficio extra que trae de modernización del hardware y/o el software como parte del servicio.

Pero si se analiza por industria, el cuadro es diferente. Las compañías tecnológicas, financieras y "telcos" suelen ser las líderes en términos de realizar fuertes inversiones en hardware, software y redes.

En otras, tradicionalmente se invirtió en base a la necesidad de recambio de la infraestructura por obsolescencia --y no tanto por ganar competitividad--, aunque la ola de digitalización viene cambiando esta tendencia y obligando a estas empresas a abordar las nuevas tecnologías.

En el caso específico del sector de telecomunicaciones, y lo que refiere a la infraestructura de telecomunicaciones, la disponibilidad de redes de banda ancha móvil es un aspecto importante a considerar, porque no es una tecnología que sólo se emplea para el entretenimiento, sino que es ampliamente utilizada para la productividad, para trabajar y acceder a información y contenidos educativos también.

La tecnología rezagada
¿Cuáles son los segmentos (hardware, software y redes) de mayor atraso en el país? Históricamente la conectividad suele ser un segmento rezagado. La modernización de las redes requiere de una importante inversión por parte de los "carriers" y el Estado, y de proyectos grandes de infraestructura. Falta de acceso, mala calidad y el precio, son barreras para el desarrollo de las comunicaciones de datos y por ende para la realización de negocios.

Si bien la Argentina es uno de los países con mayor penetración en cuanto al uso de Internet, un elevado porcentaje de la población no tiene acceso aún --se estima un 30%--, lo que no permite a los negocios en línea llegar a este segmento de potenciales clientes.

Diferente es lo que ocurre con el hardware y software. Hoy la oferta de nube pública --en todas sus modalidades: IaaS, PaaS, SaaS-- actuó como un atajo para acceder a las últimas tecnologías.

Sin embargo, el hecho de que los proveedores más utilizados tienen sus centros de datos fuera del país, hace que las suscripciones deban ser abonadas en dólares. Mantener un "opex" en moneda extranjera se convirtió en un desafío y actúa a veces como barrera para la modernización tecnológica.

Ninguno de los problemas de la Argentina son consecuencia de más o menos, peor o mejor tecnología sino de sus fracasos políticos y su crónica y enferma macroeconomía. En todo caso eso ocasiona un mayor retraso en adopción o innovación.

En software el atraso tecnológico no es tan grande, depende de cada empresa. En este caso, las causas son en general tanto económicas como culturales y tienen que ver con el miedo al cambio. La mayoría sabe que necesita actualizarse, investiga y averigua la inversión necesaria, pero muchas veces demora en la decisión.

En cuanto a la transformación digital, la pandemia del coronavirus y las medidas de confinamiento social para ralentizar su propagación aceleraron estos procesos, aunque la Argentina aun sigue en el segundo paso, el de conectividad.

La razón fundamental de este atraso se basa en dos ejes fundamentales: Falta de inversión a nivel estructural en el país y de inversión a nivel empresarial. Además, como dejó en claro la pandemia, existe una falta de información y conocimiento en las Pymes sobre la tecnología disponible.

Desde los anteriores gobiernos kirchneristas y el macrismo, el Estado Nacional ha realizado fuertes inversiones en hardware, software, desarrollos y conectividad. Pero a nivel de organismos descentralizados, el atraso tecnológico es dispar. Mientras la Dirección Nacional de Migraciones tiene reconocimiento facial y dactilar implementado en Ezeiza, en otras áreas del Estado hay mucho aun por desarrollar.

El sector público tiene digitalizados muchos trámites, con beneficios para el ciudadano: ahorro de tiempo, posibilidad de tramitar en forma remota y evitar errores, que se producían eventualmente por el tratamiento manual de los datos.

Pero en cuanto a las empresas, hay dos mundos diferentes: aquellas cuya casa central se encuentra ubicada en países del primer mundo, muchas veces reciben un "refresh" tecnológico a partir de los despliegues globales o regionales que se deciden en la casa matriz.

En cambio, las de capital privado puramente local, se ven más condicionadas por los vaivenes económicos del país, y en muchos casos retrasan la actualización hasta que acomodan su rentabilidad y el equilibrio de sus cuentas.

Sin embargo, los componentes más cercanos al "core business" de las organizaciones son monitoreados de cerca en cuanto a su grado de obsolescencia, debido a que la aparición de fallas o mal funcionamiento por el paso de los años atenta directamente contra el negocio, seguridad y productividad.

En el caso de algunas pymes, por no contar con un gran capital para destinar a este rubro, optan por suscribirse a soluciones en la nube y pagar por uso mensual, por ejemplo: paquetes de productividad y colaboración, correo electrónico, entre otros", describió Taich.

Impactos graves
¿Cuáles son los impactos de este atraso en las empresas, el Estado y los profesionales? Pueden ser enormes. Por ejemplo, no actualizar su software llevará a las empresas a obtener una menor rentabilidad y productividad, y una menor competitividad interna y de exportación.

Otro principal impacto del atraso tecnológico es la desvinculación con el consumidor. Como se observa en la pandemia, aquellas empresas que no estaban preparadas para una relación digital intensa como el cliente, perdieron su fidelidad a manos de los competidores.

Hoy el cliente no entiende una demora o un error en un envío. Tampoco entiende cómo si puede realizar una operación desde su celular, no pueda gestionar todo en línea. Quienes no vieron esto o no invirtieron antes de las devaluaciones, hoy están en una peor situación: corriendo de atrás, pagando más, llegando tarde y sin innovación alguna.

El proceso de adopción tecnológica siempre debe ser veloz y requiere una gran dosis de valentía y toma de riesgos. El presupuesto de tecnología hace años que dejó de ser de soporte y pasó a ser estratégico.

En cuanto al impacto en la productividad, si se habla de sustitución de trabajo humano por inteligencia artificial, RPA, robótica, aprendizaje automático, estamos lejos de otros países.

Esto se puede ver desde dos ópticas distintas. No invertir en esto condiciona a un país a una política de mercados cerrados y protegidos, con todo lo que ello implica. Esto puede generar en automático una migración de los perfiles más requeridos hacia otras latitudes. Hoy la competencia por los desarrolladores "millennials" ya dejó de ser entre países y es entre ciudades.

Recuperación del terreno perdido
¿Cómo se puede recuperar este atraso? ¿Qué medidas se deberían adoptar? Existen diferentes alternativas. Los países más avanzados se dirigen hacía el aumento de los plazos de garantía, fomento del alquiler en lugar de compra, exigencia de piezas y componentes más duraderos y la reducción de los costos de reparación, además de la lucha contra la obsolescencia que les imponen un ritmo de recambio a los consumidores, a veces determinados por modas.

El uso de la nube pública permite el acceso a infraestructura y software de última generación en un modelo de suscripción. El desarrollo de centros de datos locales que permiten a los clientes contratar servicios en moneda local favorecería aún más la adopción de servicios de nube.

En cuanto a la conectividad, una medida que tendría impacto favorable sería la ampliación del actual espectro de uso de la cuarta generación (4G), así también como una preparación rápida para la adopción de la quinta generación (5G) en los próximos años. Medir y evaluar la calidad de las conexiones puede ayudar a mejorar la competitividad entre los proveedores, y por ende la inversión en infraestructura.

Otra vía para superar el atraso consiste en establecer acciones de difusión y capacitación para incluir a partes de la población que aún hacen poco o nada de uso de Internet, también significaría la inclusión de nuevos potenciales clientes para las empresas.

También se puede realizar una revisión de las políticas impositivas a los terminales móviles, porque ha aumentado la conciencia de que no se trata únicamente de bienes de lujo o medios de entretenimiento, sino también herramientas de productividad e inclusión.

Además, se pueden saltar tecnologías. Por ejemplo, no se necesito invertir en servidores si se tiene Amazon Web Services (AWS) o Azure (la nube de Microsoft). No se necesita hacer "process mapping" si se tiene Celonis Cloud para analizar todos los procesos de negocio.

Tampoco se necesita desplegar una capacitación a usuarios finales si se tiene todos los materiales de capacitación con demos desarrolladas en SAP Enable Now y procesos guiados paso a paso.

Quienes tomen conciencia que quedaron atrasados en tecnología, tendrán que apostar para sobrevivir por las tecnologías que recién están viendo la luz. También se deberían realizar mecanismos de promoción y financiación para la incorporación de estas tecnologías que faciliten su adopción.

Un plano sobre el cual se debe enfocar para no profundizar el atraso es el del management y la cultura de las organizaciones, quienes deben entender que el rol del gerente de TI, CIO o responsable de sistemas debe ocupar una posición estratégica en la empresa y apoyar las decisiones de negocio desde el diseño de productos y servicios hasta el soporte tecnológico de las operaciones de la compañía.