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Ciencia y educación
Argentina | 11-06-2021

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Opinión
La ciencia argentina sigue demostrando su calidad   
El capítulo que la ciencia a nivel mundial viene escribiendo desde la aparición del coronavirus, ha llegado al punto superlativo de crear varias vacunas altamente efectivas en menos de diez meses.
Infobrisas.com ( Argentina )
La ciencia argentina sigue demostrando su calidad Estos tiempos eran impensados en la década del ´50 cuando Jonas Salk y Albert Sabin, en laboratorios distantes, desarrollaron la vacuna contra la poliomielitis, primero intramuscular y luego vía oral.

Ambos científicos declinaron cobrar un centavo por sus respectivas patentes y liberaron al mundo de ese flagelo que dejó miles de personas con problemas severos de motricidad.

Hoy ya no se menciona siquiera la propuesta de Joe Biden para que los grupos económicos que manejan las farmacéuticas, dejen de cobrar sus millones de dólares por la autoría intelectual de los inmunizantes.

En este contexto, la investigación científica argentina, pública y privada, está posicionada en un plano de reconocimiento internacional por todos los logros obtenidos con pruebas para detectar la Covid-19, el suero equino, el desarrollo que CONICET y la Universidad de San Martín hacen de la primera vacuna nacional contra el coronavirus, y las decenas de proyectos en marcha en el país para abarcar todo el espectro de esta enfermedad.

Muy especialmente debe destacarse que el Laboratorio Richmond ya recibió el principio activo y comenzó la elaboración de la vacuna Sputnik V en su planta de Pilar, tras la aprobación del Instituto Gamaleya y del Fondo Ruso de Inversión Directa.

Significa que la capacidad instalada y el recurso humano altamente calificado de técnicos e investigadores, hizo que Argentina entrara en el círculo virtuoso de la transferencia tecnológica, nada más y nada menos.

Este proceso de trasvasamiento de conocimientos, habilidades y logística, no sólo permite que nuestro país fabrique una vacuna para sus habitantes, sino que habilitará la provisión de dosis para América Latina.

Además, la capacitación de todas las personas intervinientes en el proyecto, sumará experiencia y elevará los estándares de elaboración de vacunas y fármacos en el futuro.

Los países que escalan positivamente en la investigación, terminan demostrando que este es el camino para el crecimiento individual y colectivo de la sociedad.

La ciencia argentina sigue demostrando su calidad.